sábado, 14 de junio de 2014

DÉCALOGO DE UNA BUENA PRÁCTICA DOCENTE


Resumimos en un decálogo las directrices más significativas para la buena práctica docente con alumnado con altas capacidades:

1. Realiza una buena evaluación inicial a comienzo de curso. Esto te permitirá conocer el nivel competencial de tu alumnado.

2. Ajusta tus expectativas sobre el alumnado con altas capacidades.  A veces se confunden o les cuesta una determinada tarea y pueden tener reacciones propias de su edad.

3. Utiliza siempre que puedas materiales y actividades intelectualmente estimulantes, que hagan pensar: es mejor clasificar que identificar, comparar que enumerar…

4. Prepara materiales diversos de ampliación para aquellos alumnos que terminan pronto las tareas y facilita el acceso a todo el alumnado que, en un momento dado lo necesite. Permite al alumnado elegir el material con el que quiera trabajar.

5. Ofrece a tus discentes actividades equilibradas, que les permitan tanto desarrollar sus puntos fuertes como mejorar los más débiles.               

6. Permite que tus alumnos muestren lo que saben y respondan a las preguntas que haces a la clase en general. Cuando quieras que alguien en concreto responda, utiliza la nominación.             

7. Sé flexible con las tareas más mecánicas y monótonas. Algunos alumnos con altas capacidades necesitan poco entrenamiento.          
     
8. Plantea agrupamientos diversos: los discentes con altas capacidades pueden ayudar a sus compañeros de forma eficaz pero también necesitan a veces estar con quienes comparten sus intereses y forma de trabajar.

9. Acepta con naturalidad que, en determinadas cuestiones, un alumno pueda saber más que tú o ser más rápido en hallar una respuesta.

10. Mantén una comunicación fluida y efectiva con las familias. Ayúdales a entender a su hijo/a y sus necesidades.               


Decálogo de prácticas docentes a evitar

1. No te limites a seguir la programación o el libro de texto de tu curso. Puede que no tenga demasiado que ver con las necesidades reales de tu alumnado.

2. No esperes de tus alumnos con altas capacidades siempre todas las respuestas correctas ni un comportamiento maduro y racional.

3. Evita las actividades demasiado repetitivas, que se pueden realizar sin esfuerzo mental.

4. No “castigues-premies” a los alumnos que terminan pronto sus tareas con “más de lo mismo”.

5. No pongas el acento en los puntos débiles de tu alumnado. Sólo conseguirás desmotivarles.

6. No “vetes” a ninguno de tus alumnos con frases como: “tú no, que ya sé que lo sabes”.

7. No impongas a toda la clase un número muy elevado de actividades repetitivas. Intenta que cada uno realice las que necesita para desarrollar la competencia.

8. Evita las actividades que fomentan la competitividad y el lucimiento personal sin beneficio para el grupo.

9. No utilices a los alumnos con altas capacidades como “ayudantes” de forma sistemática. Ellos también van a la escuela a aprender.

10. No veas a las familias como un obstáculo. Su demanda hacia la escuela está originada por el deseo de dar a sus hijos lo mejor.


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